martes, 27 de diciembre de 2016

Hada Lili

Hada Lili


 Preparada para volar!


Hada Lili entre camelias.

 Hada Lili

Tiene algo de flor
y suavidad de pétalos sonrosados
y nacarados.

Lili emerge de su irrealidad
bañada de luz,
sobre un aire de música y flores.

Libera la sombra de las flores
y les devuelve su luz
con las manos.

Con su varita mágica
va cambiando los sueños,
va cambiando la vida.

Cada día una ilusión,
con fragantes flores
su corazón amanece.

Quién pudiera vivir
en la región de claridad
que habitas!

La luz de la mañana
suelta suaves tonos de lirios
al viento
que llevan tu nombre.



 Desde su morada celeste
va abriendo las ventanas
de los jardines suspendidos.
Así esparce 
su quietud y deleite
y crea la mañana.



viernes, 16 de diciembre de 2016

Días felices

Lucía, Teté y Manuela

Los monos Teté, Lucía y Manuela han sacado del armario las cajas con los adornos de Navidad.
Están felices, con ganas de decorar la casa. Pero no saben que en el fondo de la caja encontrarán
una grata sorpresa.

Teté se ve reflejada y se llena de alegría.

Se encuentra hermosa!

También Manuela y Lucía quieren ver sus sonrisas reflejadas...
en el espejo y luz de la Navidad.

La Navidad trae una esperanza para el corazón.

Una campana!

La Navidad produce paz y reconciliación.

A Teté le gustan todos los adornos. Sobre todo el  pequeño ángel de madera.

Manuela y Teté.


Teté con el muñeco de nieve.

Oh, pero qué hay en el fondo de la caja?

Teté: Pero si es una foto de la dulce Conchita! Es del blog: Waar nostalgie en romantiek elkaar ontmoeten...
 Me encanta!

Vamos a celebrar que estamos en Navidad, 
vamos a abrir el corazón a la Navidad.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Lucía

 Lucía

De dónde sacas esa tibia ternura
ese retrato dulce
que de tus ojos sube,
tocando un acorde de tules y rosas?

En qué peldaño del cielo
te apoyas,
mientras pasan las nubes? 






Irrumpe con la claridad de las flores
que lleva reflejadas,
como una incesante cascada
que sale fuera de su cuerpo;
un revuelo fértil rebosante de alegría
desordenándose y echando a correr,
en todas las direcciones, 
chocando unas flores con otras, 
hasta serenarse en minúsculas estrellas
desde la mirada
y venir a nuestro encuentro.