Bosque encantado.
Es un bosque encantado
donde habitan duendes
que van y vienen,
cantando sus alegres canciones;
y las hadas, juguetonas,
aletean y se posan
sobre flores maravillosas.
Para adornar la hierba, cae manto de escarcha,
diamante pulido por el cielo,
con campanitas de agua.
Es un bosque transformador,
creado para encantar,
y despertar la magia.
Porque su esplendor se eleva hacia la vida,
habla con ecos de paz y melancolía
y toda la luz retenida!
Los duendes son de fieltro, adornados con cascabeles y miden 13 centímetros de largo (el más pequeño 9 cm.). En el jardín juegan a esconderse entre las flores para deslizarse por una claridad sin sombras y deleitarse con todo.
Encantamiento de luz,
saltarín y diminuto,
un duende de cuento,
sobre el aroma de una rosa
con su mano lenta abre el horizonte,
tiñe el campo de su misterio,
hace crecer la luna,
esparce en el aire rocíos celestes
y dibuja en ellos su dulzura...
Duendes
misteriosos
Diminutos
como flores silvestres
saltando
de aquí para allá
bajo
el inmenso sol deslumbrador
todo
lo que tocan quieren revivir
se
suben para mirar el silencio
abrazar
sueños crecidos
ramas
altas amando nidos
abren
el cielo en sus ojos
llenando
espacios de música
despiertan el rayo dorado
que ondea por sus venas
lucen
el tallo de alocados luceros
torbellinos
de blancuras entre pétalos
se
columpian luminosos en su estallido:
brilla
la alegría toda estelar!
y
cansados de fulgores,
a
la espera del alba,
recogen
sus alas maravillosas,
envueltos
en una suavidad
de
honda eternidad.
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